lunes, diciembre 05, 2016

Destiempo


Para esperar que los hechos ocurran como en una vida paralela podrían estar sucediendo.
Destiempo que fracciona la confianza y el deseo de creer.
Destiempo que deja el sentir en segundo plano.

domingo, septiembre 11, 2016

Amor de padre

El télefono sonaba en la noche y la niña salía corriendo de su pieza, casi volando, sorteando obstáculos como el sillón, la estufa, el colgador con ropa y las plantas que su madre estratégicamente colocaba antes de llegar a la mesita donde estaba el aparato.

"Papá dame permiso pa ir a una fiesta?"- deslizaba toda nerviosa cuando colgaba.

El padre acostado en su cama, la miraba por sobre los lentes y el humo de su vigésimo cigarrillo, su:
"-No, no vas"-Fue tan rotundo que taladró su adolescente corazón.
"- Pero porquéeeeeee???, me acaba de invitar el niño que me gusta poh.", preguntaba la niña, estallando en llanto, drama, desolación y caos.
Su padre la miraba impasible dando una calada más al cigarrillo:
"Hija, también fui cabro y teníamos una lista de chiquillas para invitar a salir. Si te está llamando casi a las 12 de la noche, puedes identificar en qué lugar estás de esa lista?".
La niña dejaba de hipar, abría sus ojos grandes y tragaba todo su orgullo.
El muy pesado tenía razón.

Su padre le habló de sexualidad, de usar preservativos ("En estos tiempos es obligación, cabra"), de pololear mucho y enamorarse poco.
Y que existen dos tipos de mujeres "Las pa casarse y las pa huevear, usted decida cual quiere ser -pero siempre- la mejor".

Su padre no entendía eso de "atracar,agarrar,andar,lo que sea, hágalo piola y con cabros que no sean amigos, ni parientes entre sí, usted nomás va a quedar como bataclana".
Aunque el término acá era otro, sabemos.

La niña llegaba llorando a su pieza y se recostaba en su gran panza para contarle si peleaba o si descubría al chico que le gustaba con otra niña. "Búsquese uno que no le de susto que usted no sea tonta. Punto", ordenaba perentoriamente.
Pero ella no siempre le hizo caso.

A él recurría y no a sus amigas, para hablar de amor, de dudas existenciales, de entender que pasaba con sus emociones. Él jamás la engañó con cuentos de eternidad, príncipe azul, amor de pajaritos y fidelidad "Si la dejaron de querer no hay nada que hacer, nada que apelar" era (como buen abogado) su inamovible sentencia.
No fue un santo, sabía de lo que hablaba.
No se le daba la charla melosa ni acorazonada, no adornaba absolutamente ninguna frase y en más de una ocasión fue rudo y casi cruel:
"Si usted no es la elegida es porque usted no sabe elegir bien".

Hoy (si viviera) le diría a la niña: "Quédate con quien no mire tanto su weaíta de teléfono", "Quédate con quien te haga reir", "Tan dura que salió de cabeza, Carroll Baker por la cresta", "Es triste, pero hay que saber perder, ya pasará".

La niña, hoy mujer, le agradece su honestidad brutal, que a la buena se consigue más que a la mala, que el humor es la base de todo, que las cosas se dicen respetuosamente pero sin disfraces ni eufemismos y de frente -jamás- de costado y que la gente no cambia solo se vuelve una nueva o vieja versión de si misma.
Que siga (a su poco ortodoxa manera) dándole pistas, con pequeñas sutilezas, pequeños signos que muchas veces no quiso ver y siguió de largo.
Pero por sobre todo, muy profundamente le agradece, las señales que aún le envía para que salga de donde no debe estar y -menos aún- volver.

Siempre el muy pesado, tuvo y sigue teniendo razón.


(Ya son 19 once de septiembre sin ti)

lunes, agosto 22, 2016

Santiago

Que un día domingo tarde/noche se vuelve un pañuelo.(ya no sobran piezas en este puzzle).

viernes, julio 22, 2016

Invierno

La lista más fría del año. Como el tema de Gepe que harto que me gusta por eso le perdono lo bachatero.
Dí un gran paso y fui a la clínica fínoli a hacerme cargo de mi futuro.Finalmente se hace el check mental, no guardar ese pendiente ni tercerizar responsabilidades a nadie.
Llegado el día, no será necesario agarrarse a cabezazos contra la pared.

Lo mismo en lo demás: Actuar y decir sin miedo para que después el fantasma del "Y sí..." no ande como alma en pena por ahí.
Sigo en el estado de definir si voy o vengo.
No me cortaré el pelo hasta un tiempo más.
Por casi un mes seguido hice panqueques hasta que me resultaron.
Boté cachureos, doné casi la mitad de mi ropa y me sentí liviana como pluma.
Patear hojas en la Quinta Normal, todos los días si pudiera.
Volví al desierto para mirar con otros ojos lo que no pude hacer bien la vez anterior.
Descubrí que la conexión kármica estuvo siempre, ahí, todas las vidas. Ésta y las pasadas. Y que ese lazo estará aunque cometamos crímenes de "pava lesa humanidad" o nos vayamos a otra galaxia.
Por eso digo, escribo y no me guardo nadita de lo que siento en bonito.
(Re)conocí a mi hermano después de casi 20 años. Fue un regalo de guiños y gestos de mi viejo, fue sentarse a conversar como si nos hubiésemos dejado de ver ayer. Es la sangre quizás.
Cuando el guitarrista lanzó la uñeta llegó a mis pies, tantos recitales y nunca había ocurrido.
Una noche canté Puente de Cerati en un karaoke. Avergonzadamente pero sin cobardía.
Si me dicen que me quedan 2 semanas de vida, creo- hasta esta parte del camino- que me iría piolamente y sin tantos cachos que arreglar.
Seguimos.
(My number,Foals)

miércoles, junio 15, 2016

Los últimos 30

Que usted ve ahí como un número más, no serán más que algunas velas en la torta o un gran signo de interrogación que se sopla al ritmo de 3 pensados deseos. Los últimos 30 traen un artefacto de resúmenes, balances, lo bueno, lo malo, los pendientes y lo aprendido. Y en honor a la verdad, yo ni sé donde me pillan. Pero sí sé donde ya NO estoy y eso me da profunda contentura. Tampoco me daré (ni a ustedes) la lata de enumerar y hacer listas de lo vivído estos pasados años y, aunque las amo con la vida, declino en esta pasada. Porque siempre falta algo por hacer y siempre siempre sobra algo que no se debió hacer. Los últimos 30 son un término de ciclo, hay un cierre, un corte, pero es simbólico. Sabemos que nada grave pasará y la mañana siguente será un día como tantos otros. Pero son los últimos 30 y estoy en mi derecho de querer y desear, y para estos últimos 365 días de este ciclo, pediré sin pudor: quiero más música, quiero seguir conociendo lugares y gente, hacer mi peli o libro, andar más en bici, quiero más picnics a pata pelá, más claridad, quiero jugar y actuar sin reparos, quiero ver crecer la familia, quiero pensar y discutir menos, dejar de esperar que las peras caigan del olmo, histeriquear y ansiar mucho, muuuuuuuuuuuuuuucho menos. Y quiero también, agradecerles por ser parte (pequeña o grande) de esta loca travesía que divamente llamo vida. Sin importar en que parte ni en que tiempo su camino se cruzó con el mío, simplemente déjenme decirles MIL GRACIAS!

martes, marzo 15, 2016

Verano

Vimos a los Rolling en un concierto histórico (pa que dar la lata), en una semana muy rara y especial. También vimos a Olivia y Simply Red y admiramos desde lo más profundo como hay voces que se mantienen perfectas. Volver al puerto y que siempre tenga algo nuevo, algo viejo y algo prestado (como los recuerdos). Coincidir, en los mismos lugares, casi al mismo tiempo y ahora no encontrarse. Usar la piscina, tomar sol (un poco nomás) porque veo las venas azulitas debajo de la piel. Usar tantos tiempos verbales como la real academia aguante. Definir bien el camino y escoger con que zapatos se continúa la senda. Retornan las ganas de hablar, saber, compartir y tb regresa el autocontrol y la cautela. Para no alterar, no confundir. Comí, después de muchos años,petazetas. Anduve una noche por mis antiguos barrios y no me gustó, no me gustó nada. Ahí no había más que nostalgia. Cruzarse con alguien en la ciclovía, que te mire, te reconozca y finalmente baje la vista. Me regalaron un libro de mandalas y sólo pinté tres. No encuentro el tiempo ni el talento. Diseñé mi primer arte para un vinilo y no se me ocurre nada más que sonreir. Playita y ver atardeceres con amigos, de esos buenos, de esos lindos. Llovió un sábado y hubieron truenos. Esa misma madrugada, mientras amanecía, miraba por la ventana del taxi y escuchaba en mi cabeza eso de: "Se nos pasó, pero aún sabíamos reir". Todo volvía donde mismo estaba hasta antes de ese día. Sólo que en ese instante ya era el día siguiente.................Río Paraná (Suárez)