martes, noviembre 27, 2012

21 de diciembre

Tengo en un mueble un bolso chico, pequeñito, con cosas suficientes para sobrevivir: remedios, algodón, alcohol, unos calcetines, ropa interior, cargador de pilas (oh sí)y un par de leserillas más. Lo armé el 28 o 29 de Febrero, luego de quedarme fuera de mi casa por salir corriendo como las lesas. Caminar sin zapatos, en pijama por una Vicuña Mackenna sin luz, hacia el Parque Bustamante es la situación más homeless que he pasado. No era la única por cierto, pero la sensación de sólo me tengo a mí es demasiado poderosa. Tengo este bolso por si se acaba el mundo, tengo este bolso por si debeo arrancar, pero no tiene plata ni comida, ni una pinche libreta de teléfonos. Tengo este bolso como un reflejo, el resultado del único acto más hardcore que he tenido en años: tener la certeza de que todo acaba. Armar y desarmar para empezar una puta vez más. Puede ser el 21 ó el 25 ó el 3014.Las cosas acaban y comienzan día y día, la alegría y la tristeza. La misma persona en el mismo lugar. Yo no quiero, usted no quiere, nadie quiere que esta pelotita ínfima en el espacio desaparezca...quedan cosas, ahora que todo anda casi perfecto, y por lo demás, que pésimo sentir y hacer conciente que haber armado este bolsito no habrá servido absolutamente de nada.

lunes, septiembre 03, 2012

la dama y el obrero

Han vuelto a caminar por las calles de su barrio de cuando eran chicos? el barrio del colegio? Inevitablemente reduces de tamaño y todo lo que se veía antes grande e imponente, hoy es casi de tu porte y -como de la mayoría excepto, yo- más chico de lo que realmente era. Puse sólo una palabra en el buscador de gmail y llegué a 3 posteos de este blog antiguos, si es que 2009 es antiguo. Se me revolvió la guata, se me abrieron así las pailas y paré así las antenas. Porque este viejo hábito (viejo en tiempo digital)se me daba bien, si hasta bonito creo que escribía, harta fantasía, harta cabecita loca. Pero estaba pegaíta... bien pegaíta... En este tiempo me he cambiado como dos veces más de pega y otras tres más de casa, pero esta vez, a mi nido definitivo que pagaré durante los próximos 20 años; fuí tía y la Ema es una criatura llena de perfección que me puso de cabeza y en un abrir de sus ojotes de aceituna borró todos los pinches paradigmas que tiene la boba de su tía con los de su especie (especie = guagua); me dejé de pavadas y estoy cocinando viernes, sábados y festivos, voy a los babyshowers sin tanto asco pero nunca cagá de la risa; soplé 35 velas, mantengo hestoícamente la idea de hacer una peli porno para chicas: con chicos guapos realizando fantasías de todo tipo. Y veo, religiosamente, todos los días y de forma clandestina: dama & obrero. Que les digo, pelo el cable, no sólo con el Julio, sino que con el Alvaro (el vecino), maquinándo tiernas y correctas escenas con ellos dos para el casting. Hasta que el gmail me manda por acá nuevamente y de frente me llega el tortazo de la nostalgia, la melancolía y esas chets. Y es como bonito pero triste a la vez, y es donde precisamente ahí cacho que sigo media pegaíta: porque me gusta ese juego de la memoria y el recuerdito, estar al borde de la cornisa, el momento ahí estático. Casi todo ha cambiado,todo ha seguido su curso, algunos traspasaron lo virtual y se han transformado en seres cercanos y queridos, a otros los vuelvo a Buscar en esos posteos. De vez en cuando, reescucho las canciones, pago con redcompra, voy al super, tengo fotos lolas en instagram, adquiero libros lindos. Pero en el fondo y mantenida totalmente encubierta y normalita sigo siendo esa mina cuática.