Esto es nuevo...nuevas cosas, nueva gente haciendo nuevas cosas. vaya a ver, a bailar..es gratini..karakokitos (en el costado de esta coso está) anda metido en este cuento. y queremos que le resulte.
Nada de lo que se escriba/diga o declame representará de forma fidedigna lo que cada una de las almas sintió este año. Así que acá mi lista de este tueni tueni: - Me acostumbré -contra todo pronóstico- rápidamente al encierro. Tanto, que ahora salgo por un tiempo acotado, no quiero andar hasta tarde en la calle y claro, por ahí me dió eso de la cabaña o del granero. - Siento un agujerito en el corazón de solo pensar el día en que tengamos que volver a las oficinas. Este 24/7 me ha tenido de lo más contenta. - Se aprendió a cocinar (legumbres, charquicán, panes x acá),organizar rutinas,buscar espacios propios, vibrar con los silencios y con las charlas regadas de vinito. - Hubo un momento en que se instaló la incertidumbre en mi mesa y pedía y pedía comida. Me negaba, la miraba con recelo hasta que un día la encaré y me senté con ella a tomar té. - Y entre termos y termos de té,se abrieron muchas puertas desconocidas y laboralmente no creo haber tenido tanta pega, como este año. - Gra...
Que he padecido 3 males diferentes: Angustia, pánico y diversas cepas del virus mutante. Creí que iba a morir a los 9 cuando se reventó mi apéndice y me llevaron "a tiempo, antes de lamentarlo" a la clínica, que doy por hecho que mi vieja estuvo pagando hasta que salí de 4to medio. O esa a vez a los 35 que me dio alergia una anestesia y vomité tanto hasta que vi mi cuerpo encima mío y la sensación de paz, de que si eso era morir...era lo mejor del mundo, incluso un poco después, a los 37 pero esa era de pura pena. Y ahora temo morir? Un poco, porque siempre quedan pendientes, porque me falta vida pa hacer todo lo que quiero, y porque ya.. no quiero nomás poh. Por lo mismo, 32 días de encierro, de desrutinizar, de organizar, de detener y observar. De que ya hice todos los pendientes, además de querer aprender un idioma nuevo (francés en duolingo) y leerme 5 libros y practicar yoga todas las mañanas. Como la vida -tan sabia- me viene preparando para este momento desde juni...
Listas, selecciones, momentos, vivencias, tenía todo ordenado cronológicamente en mi cabeza, dividido en dos semestres, en estaciones del año hasta en días y sus noches. Vino el lobo y se lo comió... Junio abrió una fisura, agrietó la tierra y había que saltar al otro lado o caer en un foso oscuro y profundo. el eclipse vino a poner gafas en los ojos pero los abrió tanto que fue imposible volver a cerrarlos. Y vino el desfile de encuentros y despedidas, de soltar (una vez más) pero en esta pasada transitando del orgullo mal administrado al agradecimiento mas sensato. Con enojo, si pueh, si una es humana, despojarse del slogan "hay que dar la lucha por lo que uno ama" y emprender el vuelo con una sonrisa y después contener las ganas de ir a quemar basureros. Para después dejar que todo siga su cauce y no perder jamás la capacidad de asombro y rearmarse. Dejar de pedir, esperar. Este segundo semestre multiplicado por 1 millón, vivir el día a día, acercarse a los queridos...